
Hace calor. Todos los planes veraniegos ocultan una misión mucho más importante que la montañita, el mar o la pelopincho: garchar. Queremos garchar. Pero hace calor y el porro decente se nos vuelve inasequible en esta época donde lo único que queremos es fumarnos uno entre polvo y polvo...pero cuánto calor y cuánto paraguayo nefasto. Misión...imposible?