Flash de noches de meth

En estos días, terminé de escribir una novelita que siento que les debo a todos los que la vienen esperando hace tanto tiempo. No es sobre mi vida, ni es un drama, es algo que empecé a escribir acá en EEUU durante madrugadas largas y duras de meth. Las metanfetaminas me potenciaban la capacidad de concentración, generalmente me la pasaba leyendo y anotando boludeces cuando ya no daba más de tanto coger y Mr. Noir me decía que en tal o cual posición le clavaba los huesos. No sé cómo me puse a flashear una madrugada con un mago que hacía una máquina del tiempo y un ruso llamado Golyadkin viajaba al pasado para salvar a Freddie Mercury  (viaja a 1984 con una bolsa grande de forros y un documental en VHS sobre el SIDA). Cuando vuelve al presente, ve que Mercury, en efecto, está vivo, pero ahora es artista de Pepsi y hace música de mierda. Con esa idea producto de las drogas ilegales, estuve pelotudeando durante casi un año, mientras empezaba y terminaba clásicos rusos o alemanes en traducciones inglesas. Siento que se los debo, así que no tengo idea cómo lo haré circular. El que lo quiera leer, en principio, me pueden escribir y se los mando por mail, es un archivo en office 365 de 54 pgs. Supongo que si lo llego a publicar o sacar una versión kindle podría pasar muchísimo tiempo y capaz alguno tenga ganas de empezar a leerlo.

La Rita

Hoy me levanté feliz y de repente estaba bailando en la cocina con una lata de Coke Zero de vainilla, así que fui al almanaque y dibujé un solcito al lado del día de hoy.

Pasado mañana es mi cumpleaños. A mí me gusta cumplir años, no entiendo la gente que se deprime, como si no envejeciera todos los días. No sé qué tienen en la cabeza.
Mr. Noir me encargó algo por Amazon anoche (después de decirme que sentía que este último tiempo había estado hecho un forro conmigo); va a llegar justo el día de mi cumpleaños y me dijo que voy a estar oh my god oh my god, espero que no sea una cagada que termine en un rincón, muerto de angustia. Pero, pensándolo bien, desde que llegué acá que siempre me hizo regalos geniales; tengo artículos de librería para abrirme me propio puestucho, para navidad me renovó la biblioteca y el domingo me llegó a comprar lencería. Debería tenerle fe, pero no quiero hacerme ilusiones.

Ayer tomé una pastilla extra de Ritalina de 20 mlg, en total 80 durante todo el día, 20 de los cuales eran ER. En Argentina, sería la dosis límite permitida. Fui al gimnasio, leí, leí, leí (reemplacé la adicción a la meth por la lectura), fui a comprar coca cola y el tipo me miró las tetas con cara de pervertido y me fui a comprar a otra parte. Le dije el famoso "Después vengo". Estuve feliz de ritalina y hoy me desperté moviendo el culo al ritmo Ex´s and Oh´s y me preguntaba por qué la mayoría de los médicos no tiene problema de engordarte y dejarte babeándote de sedantes, tirada en la cama todo el día sin poder hacer absolutamente nada, pero cuando uno dice RITALINA, se persignan y le mandan un Rosario a Milagro Sala. Si nos van a volver adictos a los psicofármacos y sus efectos secundarios, si vamos a estar tan limitados y a vivir toda la vida como la señora que tiene 80 años y se queja porque la Lyrica le jode el estómago, si vamos a estar condicionados hasta el fin, al menos podemos ser un poco felices. ¿O no? Algunos piensan que no y los odio fervientemente,

Electroshock

Me molesta que Blogger me obligue a mirar cuánta gente entró a leer el blog, onda desesperación AY CUÁNTA GENTE CUÁNTA GENTE, A VER, GENTE; alguien tendría que avisarle que el tema del blog, los bloggers y la blogósfera está démodé, a nadie le importa a esta altura que lo lean mucho o poco, si uno sigue escribiendo un blog es porque tiene ganas, así te lean uno o mil.

Ahora no sé qué iba a poner. Ah sí.

Que estuve toda la semana pasada puesta de Benadryl, que ya dejó de ser mi droga de venta libre preferida. El Benadryl te pone pelotudo y saca el hambre (efectos secundarios: anorexia) como el clonazepam, pero se compra sin receta. Es tan potente, que se los dan a algunos enfermos de cáncer, cuando les tienen que dar gammaglobulina. Esto lo sé por mi vieja, of course.
Lo estuve tomando por la reacción alérgica que me dio la Lamotrigina, reacción que se puede convertir en un estado de putrefacción y terminar muy mal; eso hace la Lamotrigina. La suspendí un par de días; pero ayer mi doctora me dijo, como yo ya había supuesto, me dijo "You don´t have many other options left", porque la necesito y ya no me quedan psicofármacos para tratar el TBi. sin probar. Salvo uno muy nuevo, que me anticipó que seda como lrpm. Así que supongo que seguiré con la garcha esta, pero en una dosis menor.

Hoy alguien me pasó un artículo sobre Marilyn Monroe que analizaba la posibilidad de que ella hubiera padecido Trastorno Borderline. Yo creo que estaba mucho más hecha mierda que eso, pero me hizo acordar a algo de lo que siempre quise escribir y, la única vez que lo hice, se me borró inmediatamente el archivo.

El psicólogo que tenía antes, el de la tarjeta de Pésame, me contó una vez cómo se "descubrió" y estudió el Trastorno Borderline: en un laboratorio, pusieron un número determinado de animalitos con platos de comida que, a veces, les daba una descarga cuando iban a comer. Es decir que el mismo objeto que les aportaba los nutrientes que necesitaban para vivir, podía convertirse en una fuente de dolor, sin que ellos pudieran anticipar CUÁNDO o POR QUÉ, recibirían el castigo.

El resultado fue que estos animalitos se empezaron a arrinconar en las esquinas, aterrados y confundidos. No pueden dejar de comer, pero al hacerlo, pueden recibir una descarga eléctrica en cualquier momento.

Think about it.

No sé cómo hacés.

Hoy, cuando iba sola a hacer las compras, pensaba en toda la gente que me dice "No sé cómo hacés", la verdad que ni idea cómo hago: mi salud es un desastre, estoy hinchada como una pelota playera y no me entra la ropa; por el momento no puedo trabajar, es decir que no genero dinero, la tarjeta que me había sacado mi viejo para depositarme plata que usaba para ahogar las penas en compras innecesarias, la corté cuando me dejaron de hablar. Es decir que no tengo ni salud, ni plata, ni padres. En serio, ¿Cómo hago?

Esto no es obra de la ciencia farmacológica, es algo que no tiene explicación. Mi defensa contra todo lo que no tengo pasa por la felicidad que me dan las cosas más pequeñas y en que leo y escribo todo el tiempo.

Hoy, por ejemplo. Me dio felicidad haber hecho todas las compras yo sola y haber gastado sólo $22 (pan, uvas, cereal, leche, scrub para limpiar la cocina y queso). También me dio felicidad comprarme un journal rosa divino por $7, una bolsa de esponjitas para maquillarme y un chocolate para Mr. Noir. Me dio felicidad haber comprado una money order para una cuenta que voy a pagar mañana, me dio felicidad dormir la siesta, tirarme a mirar The Golden Girls, tirada en el sillón con mi almohada de Hello Kitty, la cobija de Kitty y mi muñeca grande de Kitty; me dio felicidad el back rub que me dio Mr. Noir con loción para bebé; me dio felicidad Mr. Noir caminando en tacos por toda la casa vestido de mucama y en tacos, trayéndome un vaso del freezer lleno de Coke Zero de vainilla y, por supuesto, me dio felicidad empezar "The Castle" de Kafka. Voy a leer un rato ahora, antes de dormirme.

Realmente, no sé cómo carajo hago.


Disculpe las molestias

El lunes fui con Mr. Noir a su trabajo y me la pasé haciendo compras bajo la lluvia. A la mañana, había ido a ver a mi Dra., que me subió cierta medicación que lidera el mercado negro de psicofármacos me la subió a un nivel que hasta a mí me pareció alto. Como llegamos a casa, fui a comprarla para empezar a tomarla el martes a la mañana.

Ayer (martes) tomé la nueva dosis de medicación recetada y cuando llegué a la mitad (se toma cuatro veces a lo largo del día), quebré mal.

Quería contarles esto y seguramente vuelva para escribir algo mañana. Ahora me quería expandir un poco más, pero en la tele Judge Mathis le está hablando a una señora de 40 kgs que jura que jamás se falopeó, aunque sí admite haber vendido su meo. Si yo pudiera hacer eso...claro que ¿quién lo compraría? Lo vendemos con la sangre de mi amigo que tiene E.M. y con quien estamos planeando ponernos un laboratorio clandestino en Buenos Aires.


El ignorante.


"...por eso es importante que el pueblo argentino sepa quién le miente".
                                                         Jorge Capitanich, mientras rompía un artículo del diario Clarín.

La historia continuó.

Rebotó el wire que mandó el hijo del Célebre y Destacado Hombre de Sociedad Sr. amigo de mi padre, cuyo envío le había ocasionado un gasto extra e innecesario de 30 dólares. Digo innecesario, porque fue esa la decisión tomada por el Célebre y Destacado Hombre de Sociedad Sr. amigo de mi padre pagar esa suma, en vez de:

1) Enviarme un cheque por Priority Mail por la suma extra de 3.5 dólares
2) Depositar la suma directamente desde su cuenta a la de Mr. Noir, por la suma extra de 0 dólares.

Hoy llamé directamente al hijo del Célebre y Destacado Hombre de Sociedad Sr. amigo de mi padre, que vive en Miami y es quien envió el wire por 30 dólares extras, que rebotó porque él mismo había ingresado mal nuestros datos.

No, nadie se ocupó en darme su número de teléfono; lo saqué de la copia del recibo que tuvo a bien enviar, con el fin de que le fueran reintegrados los 30 dólares de más que decidió pagar por el wire que rebotó.

Le pedí por favor que, ya que el dinero estaba de vuelta en su poder, enviara un cheque a mi nombre por Priority Mail, por el costo de 3.5 dólares.
Me respondió que ya lo había vuelto a depositar, en otro wire, por el costo de otros 30 dólares.

Por supuesto, todavía no nos ha llegado ningún dinero.

Analicemos:

1)Mis padres han gastado 60 dólares más de lo planeado.
2) Mi padre me mandó a la mierda por WhatsApp
3) Mr. Noir está ahora tirado en el sillón y en ruinas, víctima del stress causado por el desastre que, por supuesto, incluye el estallido e insulto bárbaro de mi padre.

Mi padre prejuzgó a nuestro hombre de confianza en Buenos Aires, sólo por ser de nuestra confianza; es decir, de la confianza de dos drogadictos marginales. Por relación transitiva, razonó mi padre, un hombre de confianza de dos drogadictos marginales, será también un drogadicto marginal, ergo, un hombre de desconfianza. ¿A quién le importa su nombre o que sea una persona honesta, o que se haya ofrecido para pasar a buscar el dinero por la casa de mis padres en uno de los autos de alta gama que conduce, sin costo adicional? A mi padre no. No le importa.

Todavía no nos ha llegado el dinero, por lo que no sabemos si el hijo del Célebre y Destacado Hombre de Sociedad Sr. amigo de mi padre seguirá humillándonos a todos y quitando a mis padres más dinero.

Esos son los costos, hasta ahora, de los prejuicios de mi padre.

Mi padre, el ignorante.


Acerca de "cómo mi viejo me dejó por WhatsApp"

Hace unas semanas, mis mamá me ofreció depositarme un dinero que no pedimos, como regalo tardío por nuestro aniversario. Ese fue el comienzo de una sucesión de eventos desafortunados, que concluyeron hoy con un mensaje por WhatsApp de mi padre que decía "Que seas feliz, hija".

Cómo enviar el dinero.

Tenemos un amigo de nuestra confianza que vive en Bs. As. y se dedica, entre otras cosas, a recibir y enviar dinero dentro y fuera del país, a cambio de un porcentaje decente. Mi mamá dijo que le parecía bien, que el dinero era para nosotros y que, por tanto, podíamos recibirlo por el medio que quisiéramos, a nuestro propio riesgo.

Nos pareció justo.

Mi padre, sin embargo, dijo que "Si era amigo de Mr. Noir, no era confiable", y por tanto, el dinero nos iba a llevar por intermedio de su amigo Juan Cadorna, cuya hija vive en Miami.

Analicemos:

Si alguien que mi padre ni siquiera conoce no es digno de su confianza, sólo por estar relacionado con su yerno; ¿qué dice eso de mi padre, que no es amigo, sino familiar del mismo? Y si su yerno le resulta tan cuestionable, ¿por qué le envía dinero?

El dinero que jamás llegó

Primera parte

Por intermedio de mis padres, le hicimos llegar a Juan Cadorna los detalles más exhaustivos de la cuenta de banco de Mr. Noir. Incluso, convinimos en qué banco de Miami haría el depósito la hija de Mr. Cadorna y hasta le enviamos una foto de la chequera de Mr. Noir, como para que no quedara ninguna duda.

Sin embargo, pese a que la hija de Juan Cadorna en Miami avisó a mis padres que había "hecho el depósito", pasaban los días sin noticia del dinero. Pedimos una copia del recibo y nos mandó un pedazo de coso en Word, que sólo indicaba el monto de dinero, el estado donde vivimos y nuestro código postal.

No había ningún dato del banco, a nombre de quién lo había mandado, número de cuenta, en fin, la nada misma.

- Eso no es un recibo, papá, es una cargada - fue mi respuesta al WhatsApp de mi vieja, que por algún motivo empezó a responder mi padre -. Nos están tomando a todos de pelotudos.

Estas palabras serían el comienzo del fin.

Flashback:

Menos de 24 horas antes, había hablado con mi padre vía skype. Él se había explayado durante unos 40 minutos en una suerte de discurso en el que no dejaba de repetir, cada vez más enfáticamente, que el dinero era insignificante, comparado con el amor infinito que él sentía por nosotros.

Fin del flashback

- Mañana voy a llamar a mi amigo Juan Cadorna y le voy a pedir los datos pertinentes. Yo no dirigirme a él tan ligeramente como vos lo hacés conmigo.

Chanelle piensa: Ah bueh nos fuimos todos a la recalcada mierda.

Chanelle responde:

- Nuestro amigo en Buenos Aires no les resultaba de confianza - reflexioné -, pero todo habría sido más fácil si se hubiera encargado él.

- Ese hombre sigue sin ser de nuestra confianza - espondió mi padre- Y ya me ocuparé de averiguar quién es Mr. Noir.


Segunda parte

Hoy a la mañana, encontré en mi WhatsApp una copia del RECIBO con todos los datos. Mientras tanto, nuestra cuenta de banco seguía vacía.

Durante la tarde, Mr. Noir me llamó para decirme que la hija del Sr. Cadorna había escrito mal la dirección de la sede del banco; no había hecho un depósito, sino que lo había wired (un trámite que cuesta 30 dólares, mientras un depósito no sale nada), y había puesto a nombre mío y de Mr. Noir el número de la cuenta que, según habíamos repetido N veces, estaba a nombre de Mr. Noir.
(Mencioné anteriormente que habíamos enviado incluso una foto de la chequera, donde mi nombre no aparecía).

Llamé a mi padre para ponerlo al tanto de la situación, pero no atendió.
Le envié un WhatsApp explicándole los errores que había cometido la (pelotuda de) la hija de su gran amigo Mr. Cadorna y agregué:

- Básicamente, su hija no hizo nada de lo que habíamos convenido para el depósito del dinero y por eso no llegó. Te aviso porque después, encima, se ofenden con nosotros.

- Que seas feliz, hija.

Y así, sin más, mi viejo mandó a la mierda a su única hija.